Panama

Panamá es anfitrión de un gran número de refugiados y solicitantes de asilo, principalmente de Colombia. Llegan debido a la proximidad a Panamá, pero también principalmente debido a su crecimiento económico. Sin embargo, debido a los altos niveles de desigualdad y actividad criminal, los jóvenes desplazados que llegan corren grandes riesgos. El aumento de la violencia, las pandillas, las drogas o el bullying afectan a todos. Sin embargo, los jóvenes refugiados enfrentan amenazas adicionales, tales como la discriminación, la xenofobia y las dificultades en el acceso a la educación o el empleo. A la luz de estos riesgos, RET International ha estado trabajando en Panamá para la integración socioeconómica de los adolescentes y sus familias que están en necesidad de protección internacional. Las actividades llevadas a cabo en RET ayudarán a los jóvenes a integrarse en sus comunidades de acogida y mejorar su calidad de vida por medio de una educación de calidad, capacitaciones de habilidades para la vida y el fortalecimiento de las instituciones locales.

  • 1.
    La Naturaleza de la Crisis en Panama
  • 2.
    Su impacto sobre los jóvenes
  • 3.
    Como RET les Protege

1. La Naturaleza de la Crisis en Panama

En el Informe de Desarrollo Humano (2014) Panamá ocupa la posición número 65, como “país con un desarrollo humano elevado”, específicamente el segundo más alto de América Latina. Sin embargo posee uno de los coeficientes de desigualdad humana más elevado de la región, lo mismo ocurre con el índice de desigualdad de género.

En este país de contrastes coexisten grandes sectores de población en situación de vulnerabilidad, en el marco de un crecimiento económico que ha generado un aumento en el empleo del 45% en los 10 años recientes, reduciéndose el desempleo abierto al 3%.

Según la Oficina Nacional para la Atención de los Refugiados - ONPAR, en Panamá la cifra de personas con necesidades de protección internacional está compuesta por 2.208 personas refugiadas reconocidas, 1,240 solicitantes de asilo hasta noviembre del 2014, 412 personas acogidas a la Ley 81( ) y un estimado de 15.000 personas con necesidades de protección internacional no reconocida. La mayoría de las personas refugiadas en Panamá provienen de países de la región, fundamentalmente de Colombia (casi el 90%) y el resto de El Salvador, Nicaragua, Venezuela, entre otros.

A pesar del avance de las negociaciones de paz( ), las personas con necesidad de protección internacional continúan llegando a Panamá huyendo de la violencia vinculadas al conflicto colombiano, la elección en particular además de la cercanía geográfica se basa en el crecimiento económico, desconociendo las dificultades a las que se enfrentarán durante y después el procedimiento de solicitud de asilo, como consecuencia de un marco legal restrictivo para las personas extranjeras, en particular en temas relacionados con el acceso a medios de vida.

Por otra parte, en el país la narcoactividad se manifiesta en diferentes niveles bajo todas sus formas: producción, consumo, tránsito y almacenamiento de drogas, así como lavado de recursos provenientes del narcotráfico y aumento de los hechos delictivos asociados con la narcoactividad, incluyendo la formación de estructuras delictivas permanentes, vinculadas al denominado narcotráfico internacional.

2. Su impacto sobre los jóvenes

Según el Informe de Desarrollo Humano de Panamá para el 2014, el país vive en un proceso de transición demográfica hacia el envejecimiento, con una población joven que decrece como proporción del total. Sin embargo, de acuerdo con las proyecciones, se espera que los adolescentes y jóvenes sigan aumentando su peso absoluto hasta el 2020.

En el área de la educación, con la expansión de la cobertura de la educación secundaria, ha aumentado la asistencia escolar de las personas de 13 a 17 años de edad. La deserción, por necesidad de generación de ingresos, falta de interés, carga de quehaceres domésticos o embarazo precoz, y la repitencia siguen siendo elevadas. Las tasas de matrícula entre 18 y 24 años no han aumentado, por lo que han empeorado las oportunidades de acceso a la formación superior.

Los jóvenes en Panamá están muy expuestos a la violencia en sus distintas modalidades; un cuarenta y cinco porciento de las víctimas de homicidio entre 2007 y 2012 son jóvenes entre 18 a 24 años de edad. A comienzos del 2013 existían en Panamá 7,500 jóvenes pertenecientes a 355 pandillas juveniles. Este es un fenómeno urbano de creciente dispersión entre comunidades.

Según un estudio publicado en 2012 por la Organización Internacional del Trabajo el fenómeno del trabajo infantil ha crecido en los años recientes.

Los jóvenes con necesidad de protección internacional no son los unicos afectados a los riesgos de ambientes frágiles, los jóvenes nacionales también lo son. El aumento en la violencia y pandillaje, mayor acceso al consumo de drogas, o bullying, afecta a todos. No obstante, los jóvenes refugiados sufren además otro tipo de situaciones, como puede ser la discriminación, xenofobia, dificultades para el acceso a la educación, empleo o formalización micro- emprendimientos, las cuales se convierten en barreras integrarse efectivamente en sus comunidades de acogida.

Los jóvenes que se enfrentan a estas situaciones carecen el apoyo psicosocial adecuado para superar los traumas de los eventos generados por el desplazamiento forzado.

3. Como RET les Protege

Desde el 2009, RET trabaja en la República de Panamá por la integración socio-económica de familias solicitantes y refugiadas, con especial incidencia en las necesidades de los miembros adolescentes y jóvenes de éstas. De esta forma, facilitamos su participación e impulsamos iniciativas para el desarrollo de sus capacidades con el fin de su integración en las comunidades de acogida, aportando y mejorando sus condiciones de vida.

RET ha participado activamente en el desarrollo del diagnóstico participativo realizado por ACNUR en 2014, el cual ha resaltado “la falta de entendimiento sobre la condición de las personas refugiadas entre las instituciones públicas y privadas y la comunidad en general”, lo cual hace peligrar el acceso a derechos de la población refugiada y limita por tanto su acceso a servicios básicos.

La legalización de sus documentos, especialmente la documentación requerida para el acceso al sistema educativo, es una barrera importante. En este sentido, RET actúa en lo inmediato facilitando la asistencia legal para la gestión y legalización de la documentación en Colombia. En coordinación con ACNUR, NRC y el Ministerio de Educación, promovemos la promulgación de un Decreto Ministerial de Convalidación de Títulos y Créditos Expedidos en el Extranjero, que busca resolver el acceso a la educación para la población a través de pruebas de nivelación.

Igualmente, RET trabaja de la mano de las instituciones públicas, privadas y sociales en el país para una mayor sensibilización y respuesta asertiva a las necesidades de esta población. Esto se hace con el fin de que puedan acceder a sus derechos básicos, mejorando su integración y convirtiéndose en actores positivos de la sociedad.

Además, trabajamos para la prevención y erradicación del trabajo infantil, en coordinación con las instancias gubernamentales asociadas a esta problemática como el Ministerio del Trabajo, el Despacho de la Primera Dama, el Ministerio de Educación, la Secretaria Nacional de Niñez, Adolescencia y Familia. Tambien trabajamos en el área de gestión de riesgo de desastres en conjunto con UNICEF, el Ministerio de Educacion, la Secretaria Nacional de Niñez , así como con el Instituto Panameño de Habilitación Especial para la promoción de espacios de educación que sean seguros e inclusivos.