diciembre 2015 - RDC

El cambio comienza por nosotros

 

Como parte del esfuerzo de RET International para proteger a los jóvenes vulnerables en situaciones de conflicto, un programa de desarme, desmovilización y reintegración (DDR) se puso en marcha en el año 2012 en la República Democrática del Congo (RDC). A través de un enfoque que abarca la prevención, la desmovilización, la rehabilitación, la educación informal, reinserción educativa y profesional, así como apoyo al desarrollo de la comunidad, muchos adolescentes excombatientes han experimentado la oportunidad de dejar la vida a la cual fueron forzados y de descubrir nuevamente la vida civil.

Desde su creación, más de 500 adolescentes han sido liberados, gracias al programa de RET, financiado por el gobierno de Luxemburgo, Ministerio de Relaciones Exteriores y por la Oficina Federal de Relaciones Exteriores de Alemania.

Despues de negociaciones con los lideres de grupos rebeldes, los adolecentes ex-combatientes son liberados de los grupos armados. Ellos después pasan varios meses en el Centro de tránsito y Orientación (CTO) creado por RET International en Uvira. Allí, estos jóvenes comienzan una nueva vida. Ellos reciben asistencia psicosocial y médica, y después de las evaluaciones individuales se orientan a la mejor opción de reintegración. Después de la orientación, asisten a clases de recuperación en educación formal o formación profesional, lo que les evita volver a la vida de combatientes.

Dado el contexto del conflicto armado recurrente y la falta de oportunidades para la subsistencia en sus remotas comunidades, estos jóvenes suelen creer que unirse a los grupos armados es su mejor opción. Existe un dicho popular: “chic eza rien batanga trop Bazinga” (los estudios no valen nada, los que estudian no tienen nada). Desesperados y carentes de oportunidades viables, se unen a grupos armados con la esperanza de tener, al menos, lo suficiente para comer.

Sin embargo, durante su estancia en el CTO, se dan cuenta de la importancia de probar una educación que se les da de una manera diferente y han recuperando la motivación para el estudio. De este modo, a través de diversas capacitaciones proporcionadas por RET y otras organizaciones asociadas, muchos adolescentes han sido empoderados para guiar su propia vida.

Fraja, Aksanti, Maombi, Faida, Miruho y Chance son cinco adolescentes que fueron desmovilizados y han pasado con éxito a través del proceso de reintegración de RET desde el 2012. Cuando regresaron a sus pueblos, se dieron cuenta de la magnitud del subdesarrollo, y se comprendieron el peligro que corren otros jóvenes de caer en las redes de los grupos armados. Esa es la razón por la cual decidieron hacer algo al respecto: en marzo de 2013 se reunieron y crearon una asociación juvenil llamada “Grupo de Protección por la Paz” (GPP), con el objetivo de organizar actividades de sensibilización sobre el desarrollo, la protección del niño, la seguridad, y la paz.

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El GPP es la primera asociación de jóvenes en su comunidad. Cada vez más ellos forman parte de alianzas para la protección y el desarrollo de la comunidad, en programas implementados por otras asociaciones y agencias humanitarias internacionales.

De estar atrapados como víctimas y victimarios del ciclo de la violencia, estos cinco adolescentes se han convertido hoy en grandes agentes positivos de cambio social en sus comunidades, junto con otros jóvenes miembros de su asociación. Están comprometidos con la prevención del reclutamiento de adolescentes, así como contra el matrimonio forzado y precoz. Ellos ayudan a las organizaciones humanitarias locales e internacionales en actividades de desmovilización dirigidas a otros adolescentes afiliados a grupos armados. También apoyan a los aldeanos en la creación de actividades generadoras de ingresos, como la cría de pollo o cerdo y el cultivo de maíz, y ayudan a la organización de cursos de alfabetización.

Gracias a las diversas actividades llevadas a cabo en sus comunidades, se han convertido en modelos para las comunidades vecinas y otros jóvenes. Su plan es legalizar formalmente su asociación y buscar más apoyo de las principales organizaciones internacionales que trabajan en sus áreas de intervención. El propósito es luchar juntos contra las consecuencias negativas del conflicto que ha caracterizado la RDC desde hace más de 20 años, y establecer otras puntos de acción en su región y en todo toda la provincia de Kivu del Sur.

En RET no podemos expresar suficiente lo orgullosos que estamos de ver a estos jóvenes convertirse en líderes que están dando forma al futuro de sus comunidades. Estos resultados positivos son, precisamente, lo que nos mantiene motivados y apasionados por nuestro mandato y nuestro trabajo en contextos frágiles.

Sigan con el buen trabajo Fraja, Aksanti, Maombi, Faida, Miruho y Chance, creemos en su iniciativa y tenemos grandes esperanzas para su futuro.

 

 

Updated, diciembre 16th, 2015