abril 2017 - Global

Aportar para la Eliminación de la Discriminación

“Los refugiados y los migrantes son objeto de controles basados en perfiles raciales y de la incitación al odio. En la Declaración de Nueva York para los Refugiados y los Migrantes, aprobada en septiembre de 2016, los Estados Miembros de las Naciones Unidas condenaron enérgicamente los actos y las manifestaciones de racismo, discriminación racial, xenofobia y formas conexas de intolerancia contra los refugiados y los migrantes, y se comprometieron a tomar medidas para combatir esas aptitudes y comportamientos, especialmente los delitos motivados por prejuicios, el discurso de odio y la violencia racial.” (http://www.un.org/es/events/racialdiscriminationday/)

Igualdad(2)

RET International está comprometida a ayudar a las comunidades a satisfacer las necesidades educativas, en el sentido más amplio, de los jóvenes vulnerables por desplazamiento, violencia, conflictos armados y desastres. En última instancia, nuestro objetivo es ayudar a construir un mundo en el que las acciones de los jóvenes empoderados conduzcan a sus comunidades fuera de las crisis y hacia una mayor cohesión social, paz y prosperidad.

Para ofrecer esta protección a los jóvenes y brindarles la oportunidad de ser actores de un cambio social positivo, a menudo trabajamos específicamente en promover la integración, la inclusión y la eliminación de la discriminación en cualquier forma. Apoyamos a los jóvenes vulnerables a través de programas educativos que crean las condiciones en que pueden lograr su integración y mejorar su calidad de vida.

Los jóvenes se enfrentan a muchos tipos de riesgos en contextos frágiles, desde ser un niño soldado hasta tener que vivir con violencia y pandillas. Sin embargo, el desplazamiento está frecuentemente en la raíz de sus vulnerabilidades y por lo tanto trabajamos frecuentemente con poblaciones de refugiados. En su caso, la discriminación es un claro factor de riesgo. En América Latina y el Caribe, por ejemplo, la xenofobia es motivo de preocupación. Es difícil para jóvenes refugiados encontrar trabajo decente, además de las dificultades de acceso al sistema educativo.

En otros contextos, los refugiados pueden tener barreras lingüísticas o diferencias culturales entre ellos y la población del país anfitrión. Hemos sido testigos de estos desafíos a través de nuestra experiencia de proteger a los jóvenes y sus familias en 28 países, desde nuestra creación. Hoy continuamos haciéndolo en Afganistán, Burundi, Chad, Kenya, Líbano, Turquía, Venezuela, Ecuador, Panamá, Costa Rica, Colombia y Belice. Además, acabamos de empezar a trabajar en México con programas que promueven el desarrollo de la resiliencia y la autosuficiencia. Abordamos las brechas que separan a los jóvenes de la educación, los medios de vida, las actividades generadoras de ingresos o el acceso a los servicios (salud, protección legal, etc.) dentro y con las comunidades de acogida.

Discriminación(2)

La discriminación tiene un fuerte impacto en todos los aspectos de la sociedad, disminuyendo la productividad, la estabilidad política, la cohesión social y la paz. La base de la discriminación es la desconfianza, que ocurre con mayor frecuencia a través de conceptos erróneos sobre otros, especialmente si los refugiados son percibidos como diferentes o extraños.

La discriminación no es natural o inherente a los seres humanos. Es un comportamiento aprendido transmitido dentro de familias, hogares y comunidades, a través de prejuicios con carga emocional. Los mensajes negativos en los medios de comunicación pueden fortalecer el rechazo de las personas debido a su raza, cultura, nacionalidad, género o preferencia sexual, entre otras razones.

En este caso la pregunta sería: ¿cómo podemos abordar la discriminación en estas realidades particularmente duras?

Los gobiernos pueden promover políticas que favorezcan la integración, lo que beneficiaría a sus poblaciones, así como a los refugiados que albergan. Los acuerdos internacionales como, por ejemplo, la Declaración de Nueva York para los Refugiados y los Migrantes, pueden inspirar esas políticas con el fin de proteger a las personas contra los prejuicios y la discriminación. Por lo tanto, los gobiernos desempeñan un papel clave, pero nosotros también, como organizaciones y como ciudadanos, tenemos la responsabilidad de desarrollar un diálogo sobre las diferencias, la diversidad cultural y la integración. A veces la persona que discrimina simplemente no tiene suficiente información para cambiar su perspectiva.

Actualmente nos enfrentamos a uno de los momentos más difíciles desde la Segunda Guerra Mundial, con números récord de desplazamiento forzado. Según el ACNUR, se estima que en el 2015 un total de 65,3 millones de personas fueron forzadas a desplazarse en todo el mundo, de las cuales 21,3 millones son refugiados, 40,8 son desplazados internos y 3,2 millones son solicitantes de asilo.

Necesitamos entender estas necesidades humanitarias y ver el mundo como un conjunto, como una unidad. La alimentación y el alojamiento son necesidades esenciales, pero las crisis modernas tienden a prolongarse y, por lo tanto, la integración también es esencial. Celebrar y reconocer la diversidad cultural, respetando valores y creencias, promoviendo la colaboración y la solidaridad son elementos que forman parte de la solución a las crisis actuales.

 

Cómo RET Enfrenta la Discriminación

  • A través de la campaña “Lo Que Nos Une”, un movimiento creado con jóvenes refugiados en América Latina y el Caribe, con el objetivo de promover la aceptación y la integración en sus comunidades de acogida;
  • Desarrollando eventos que celebran las diferencias culturales a través del intercambio de alimentos tradicionales, costumbres y canciones, como lo hacemos regularmente en Turquía. Los niños y jóvenes comparten sus experiencias con los demás con facilidad y aprenden muy rápido sobre la cohesión social y la inclusión.
  • Algunas otras actividades muy eficaces incluyen intervenciones de calle, como demostraciones pacíficas con mensajes de integración y llamados para detener la discriminación. RET organizó uno de estos eventos en noviembre pasado en Líbano, asegurándose de que se oyeran las voces de quienes deseaban poner fin a la violencia contra las mujeres.

Otras intervenciones incluyen:

  • Dar apoyo psicosocial a nuestros participantes en todo el mundo, asegurarse de que entienden que la discriminación no es normal y recordarles que todos deben exigir respeto como miembros de una comunidad.
  • Abrir espacios seguros y centros comunitarios, física y virtualmente (a través de blogs y medios sociales) para intercambiar diferentes puntos de vista y escuchar otras voces celebrando la diversidad cultural.
  • Desarrollar intervenciones respetuosas de los Derechos Humanos y la protección de los niños y jóvenes.

Finalmente, enfrentar la discriminación también requiere trabajar siempre mano a mano con los gobiernos anfitriones y las comunidades locales de acogida. Esto asegura que las acciones son bien recibidas, que están dentro de las prioridades del gobierno local y que por lo tanto pueden tener el mayor impacto, tanto para las poblaciones de refugiados como de acogida.

Updated, abril 4th, 2017